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Tu negocio online no funciona. Buscas consejos, alternativas, recursos… en definitiva soluciones, pero no encuentras el qué para que tu negocio online deje de generar gastos y comience a despegar de verdad.

¿Te encuentras en esta situación? Si has llegado a este artículo, es muy probable que estés buscando en la red la clave para que tu negocio online funcione de una vez.

Como sucece con el resto de problemas y retos a los que nos enfrentamos a diario (profesionales y personales) no existen varitas mágicas ni soluciones milagrosas, pero sí herramientas y métodos para, primero, detectar dónde está el problema y, segundo, diseñar una estrategia para solucionarlo.

Por otro lado cabe avisar de que no todas las soluciones son iguales, ya que no todos los problemas ni las empresas son iguales.

Hay problemas profundos, extructurales, que requieren cambios radicales y profundos, que en ocasiones son poco viables e incluso imposibles de implementar, y hay problemas más superficiales, coyunturales, que con una buena estrategia se pueden enmendar con más o menos facilidad y rapidez.

A continuación vamos a analizar los 5 problemas más comunes a los que un negocio online se puede enfrentar y, lo más interesante, qué estrategias podemos implementar para solucionarlos.

Es muy posible que tu negocio online sufra no solo un problema aislado y concreto, si no que, a menudo, suelen aparecer una combinación de varios de estos.

Comenzaremos con los problemas más graves, extructurales, profundos y que están necesitados de soluciones que estén a la altura.

Cuando tu producto interesa a pocas personas

Si no hay público objetivo a quien vender, tenemos evidentemente un problema grave. Los motivos de esta falta de interés pueden ser variados:

  • Un producto muy novedoso y demasiado desconocido que genera poca confianza.
  • Un producto de calidad pero de coste elevado que no acaba de atraer a un público con alto poder adquisitivo (quizás porque ya existe un producto similar pero de marcas de prestigio o bien posicionado).
  • Un producto muy especializado que interesa a un colectivo demasiado pequeño.

Encontrar una solución a este problema no es nada fácil. De hecho, el momento para analizar nuestros productos y hacer una previsión realista de su comportamiento en el mercado, es antes de lanzarnos en un proyecto de venta online.

En ocasiones sencillamente no es viable vender ciertos productos online, o bien nosotros no somos los más indicados para hacerlo (por diversos motivos).

A continuación voy a enumerar algunas estrategias a seguir a fin de atraer el interés de más personas hacia nuestros productos. Eso sí, habrá que valorar si el esfuerzo en implementar dichas estrategias compensarán los resultados. En ocasiones una sabia retirada a tiempo es mejor que desangrarnos económicamente.

  • Genera contenidos propios que despierten interés por tus productos. Eso lo puedes conseguir mediante crear un buen blog profesional, donde presentes información de valor añadido a tus visitantes. Los contenidos no deben “apestar” a panfleto publicitario… deben ser auténticamente informativos.
  • Estos contenidos, con una buena estrategia de posicionamiento, pronto estarán dispuestos en Google y otros buscadores para que un mayor número de internautas los lean, conozcan así tus productos y se sientan atraídos a comprarlos.
  • Refuerza la difusión de estos utilizando sabiamente las redes sociales. Te recomiendo que no te disperses. No, más no es mejor. Lo mejor es menos redes sociales pero trabajarlas bien. Facebook y Twitter son dos de las redes sociales más importantes y utilizadas por empresas para reforzar la imagen de la empresa y llegar a más personas. No te olvides de beBee y el potencial que tiene para dar visibilidad a todos tus contenidos y a tu marca.
  • Si en tu blog debes moderar el tono publicitario en tus contenidos, en las redes sociales hacerlo es sagrado. Los usuarios de redes sociales están saturados de publicidad y no perdonarán ser bombardeados por más publicidad en sus momentos de ocio.
  • Analiza si es viable vender productos “paralelos” o complementarios a tus principales. Esta estrategia te puede ayudar a atraer nuevos clientes y a aumentar el promedio de lo que se gastan tus clientes en cada compra.

 

Inversión pobre, resultados pobres

Este es un problema típico de empresas que disponen de canales de venta tradicionales y que, atraídos por la marea de la venta online, prueban “suerte” montando una tienda online. ¿Te suena?

Muchas de estas empresas deciden abrir un nuevo canal de ventas online. Como el 99% de la facturación la genera el canal tradicional, tampoco se le da demasiada importancia a este nuevo canal online, dejándolo en pocas manos y con pocos recursos… los justos.

Esta estrategia está derivada, sin duda, al desconocimiento de dicho canal online, el cual requiere de profesionales y recursos diversos y específicos.

Si, para empeorarlo más, resulta que es una sola persona de los llamados “multidisciplinares a la fuerza” quién hace prácticamente todo, el fracaso está a la vuelta de la esquina.

Sencillamente por algún u otro lado surgirán cuellos de botella productivos que harán muy dificil que dicho canal online esté a la altura de la competencia que, la que es buena de verdad, se lo toma muy en serio e invierte en recursos para su negocio online. Es como jugar en dos ligas distintas, en primera y en segunda.

¿Soluciones a este problema? No hay milagros, pero sí un plan a seguir:

Detecta los puntos débiles de tu negocio online y analiza porqué están ahí. ¿Qué hace falta para corregirlos? ¿Qué herramientas? ¿Hace falta ayuda de un algún profesional? ¿Es necesario invertir en campañas de publicidad online?

A menudo para contestar a los interrogantes supracitados será útil la ayuda de un profesional que tras un análisis y auditoria de tu negocio online, te pueda concretar cuáles son tus puntos débiles y qué estrategia hará falta para corregirlos. Fijarte en tu mejor y más directa competencia te ayudará (las comparaciones, aunque odiosas, en ocasiones ayudan a evaluarse).

La clave estará ahora en tu capacidad para corregir dichos déficits. ¿Están a tu alcance utilizar ciertas herramientas o recursos? ¿Estás capacitado para hacerlo tú? Si es que sí, ¿Tendrás tiempo para hacerlo? Si no, ¿Cuánto tiempo (y dinero, pues el tiempo es oro) te costará capacitarte? ¿Te puedes permitir contratar los servicios de un profesional para que lleve a cabo las tareas más técnicas y complejas?

La cuestión es simple: de tu capacidad para detectar y corregir tus puntos débiles, dependerán después los resultados. A más recursos, mejores -y más rápidos- resultados. Y sino, investiga un poco a tu mejor y más directa competencia y analiza por qué lo hacen tan bien.

Por último te dejo un consejo MUY honrado y -quizás- doloroso. Si tras analizar fríamente la situación de tu negocio online, llegas a la conclusión de que tus recursos son insuficientes para corregir la situación… plantéate una retirada.

Una retirada a tiempo NO es un fracaso. Forma parte de los negocios y de la vida del emprendedor. De los errores se aprende y seguro que tu proyecto te habrá aportado una valiosa experiencia que te ayudará en otro proyecto futuro a corto, medio o largo plazo.

Recuerda: detrás de un proyecto exitoso se quedaron múltiples intentos fallidos.

Tienes demasiada competencia y/o muy potente

Dicen que la competencia abarata los precios y mejora los servicios… al menos hasta cierto punto eso es cierto. Los monopolios nunca fueron buenos y en casi todos los ámbitos la competencia suele ser sana y, digamos que, estimulante.

Sin embargo está claro que para tu negocio online la competencia supone un reto, especialmente cuando hay demasiada y/o es muy potente.

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Encontrarnos con demasiada competencia es una situación muy común en mercados con mucha demanda y, sobretodo, cuando se venden productos o servicios poco especializados.

Tener demasiada competencia tiene su lado positivo 🙂 , hay mercado para lo que vendes y tus productos a priori interesan a mucha gente.

Si no fuera así tendrías mucho menos competencia. ¿Qué hacer para destacar del resto y que los clientes te compren a tí y no al vecino? Hay van unas sugerencias:

Separa el grano de la paja. Que tengas mucha competencia NO significa que toda ella sea una amenaza real para tu negocio online. Algunos lo hacen muy mal, mal y regular. Estos son la paja, no te fijes en ellos.

Analiza tu competencia y escoge los 2 ó 3 competidores más fuertes. Estos suelen ser los mejores posicionados en los buscadores, aunque no siempre es así.

Una vez los tengas claramente localizados, analiza qué les hace ser tan buenos. Algunos tienen una base de datos de productos impresionante, precios muy competitivos, costes de envío muy atractivos, lanzan ofertas regularmente, actualizan su web con frecuencia, web que, por cierto, está muy bien presentada, fácil de navegar y encontrar lo que buscamos.

Tienen además un blog especializado dentro de su tienda online y envían una newsletter mensual a sus clientes registrados. En fin, que son la leche, vaya.

Tu mejor competencia puede tener alguna o todas las virtudes supracitadas. Estos son a los que más tienes que temer y observar de cerca. Ellos son los que de verdad se llevan el 80% del pastel del mercado (es una cifra aproximada).

Bien, para empezar, puedes destacar de esa competencia mediocre o sencillamente mala haciendo las cosas bien o muy bien. De esa forma te estarás acercando a la competencia buena.

Ten en cuenta que estar a la altura de los mejores no será fácil ya que algunos se han ganado su reputación con mucho esfuerzo y sostenido durante años. Sé, por lo tanto, razonable con las espectativas de tu negocio online.

Cuando no apareces en los buscadores

No aparecer en los buscadores, o lo que es lo mismo, que los usuarios de Internet no encuentren tu web cuando buscan información es un auténtico problema.

En realidad es como si tu web, blog o tienda online no existieran.

Si tu web no aparece en los resultados de búsqueda de buscadores como Google o no aparece entre los 10 primeros resultados (máximo 20) es que algo no se ha hecho bien a la hora de crear tu sitio web.

Hay diversos factores que influyen en el posicionamiento. Algunos factores son internos, es decir, estrategias SEO (de posicionamiento) que implementamos nosotros, y factores externos que dependen de la competencia.

Un mercado con mucha competencia lógicamente pondrá las cosas más difíciles. Los resultados de búsqueda de los buscadores son limitados (diez por pantalla por defecto) y no todos cabrán ahí… algunos se quedarán fuera de los primeros puestos.

Si es tu caso (el más común por cierto) tendrás que centrarte en analizar la estrategia SEO que tienes implementada y, en el mejor de los casos afinarla lo máximo posible y en el peor de los casos (que no hayas implementado una estrategia SEO para tu sitio web) diseñar una buena estrategia y aplicarla.

Si tu competencia está bien posicionada por tener una buena estrategia SEO, tiene cierta antigüedad y es visitada por una gran cantidad de usuarios, significa que Google la mantendrá arriba en sus resultados de búsqueda, ya que la considerará (acertadamente) un sitio web relevante.

Ante competencia tal lo que debes hacer es crear una muy buena estrategia SEO y trabajarte día a día, pixel a pixel, cliente a cliente una buena reputación. Por esa línea, con constancia, lograrás formar parte de los mejor situados de tu mercado online.

Si no tienes mucha idea (o muy poca) de posicionamiento web (SEO), no te queda otra que o aprender (si tienes tiempo y energía para ello) o delegar esta tarea tan especializada, cambiante y clave en un buen profesional.

Si te decantas por lo primero (aprender) en Internet encontrás muchos recursos e información al respecto. Ten cuidado y busca fuentes confiables. En beBee encontrarás información de calidad para aprender a posicionar tu sitio web en los principales buscadores.

En el caso de que optes por delegar este tema clave en un profesional (lo que podría llegar a ser la mejor inversión para tu negocio online) trata de buscar a uno con experiencia contrastada y que te ofrezca ciertas garantías.

¿Atraes visitas pero no te compran?

Un buen posicionamiento seguramente te reportará un buen número de visitas. Ahora bien, recibir muchas visitas no te garantiza la conversión de estas a ventas.

Este último -e imprescindible- paso no siempre llega, y esto puede ser así por distintos motivos y, a menudo, por una mezcla de varios de ellos.

La competencia te lo pone difícil. Nuevamente aparece en el escenario tu competencia. Además de desviar tráfico -y posibles clientes hacia su sitio web- también pueden desviar la decisión de compra final hacia sus servidores.

Los motivos pueden ser varios. Toma nota de algunos de ellos:

  • Precios muy competitivos: En ocasiones nuestra competencia tiene un poder económico importante -o simplemente mayor que el nuestro- y pueden negociar con los proveedores mejores precios y condiciones. Eso finalmente se refleja en sus precios que pueden ser inferiores a los nuestros. Para clientes que den mucha importancia al precio final te será muy difícil competir.

En este caso la solución pasa por ser diferente a tu competencia. Ofrecer lo mismo pero de distinta manera, quizás más atractiva.

Ofrecer valor añadido de alguna manera y convencer a los clientes que merece la pena pagar la diferencia.

  • Dinamismo: Algunas empresas llevan ya tiempo ofreciendo sus productos online y gozan de un envidiable alto posicionamiento en el sector. Esto, con frecuencia, se ve reflejado en sitios web muy pulidos, regularmente actualizados, con contenido multimedia variado, buena presencia en redes sociales, buena participación en los foros propios del sitio web… en otras palabras un negocio online rubusto y dinámico. Competir con una empresa así tampoco te será fácil. Ellos han llegado a donde han llegado a base de esfuerzo, constancia y mucho buen trabajo a sus espaldas. En estos casos lo mejor que puedes hacer es fijarte en sus virtudes y aprender de ellos -que no copiarlos, pues has de ser original-.

Por otro lado no siempre es “culpa” de la competencia el hecho de que nuestras visitas no nos compren -o nos compren muy poco-.

Hay también otros factores derivados de carencias propias. Algunos son:

  • Aspecto gráfico del sitio web poco profesional.
  • Contenido estático y poco actualizado.
  • Poca oferta (quizás en comparación con la competencia).
  • Fichas de producto poco o nada informativas.
  • Fotografías de producto deficientes.
  • Ninguna, poca o mala presencia en las redes sociales.
  • No se da opción a los usuarios para evaluar o dejar opinión.
  • Dificultad para encontrar los productos deseados.
  • Proceso de compra complejo.
  • Ofrecer pocas opciones de pago.
  • Redacción en general deficiente, poco profesional.
  • La imagen de nuestro negocio es inapropiada para nuestro público objetivo.

La mayoría de los problemas relacionados con ventas pobres en sitios web que sí reciben visitas, están muy relacionados con algunos de los puntos supracitados.

Si es el caso de tu negocio online, te animo a coger lápiz y papel y hacer un listado con todos los puntos mencionados para, a continuación, hacer un chequeo punto por punto.

Analiza cada uno con honradez y, si crees adecuado (en la mayoría de los casos lo es) pedir ayuda externa de algún profesional pues mucho mejor.

Y al igual que con los otros puntos mencionados en este artículo, establece un plan, una estrategia para corregir y mejorar.

El nivel de capacidad de reacción ante un problema de falta de ventas en un negocio online variará según cada caso.

Factores como los propios recursos (dinero, tiempo, conocimiento), la capacidad de trabajo para llevar a cabo en un tiempo razonable cambios efectivos y, por supuesto, el aguante económico, serán determinantes a la hora de que un negocio online se decante por desaparecer o, al contrario, tener éxito y ventas.

Como ves, la solución a un problema de pobre funcionamiento de un negocio online está siempre muy relacionada con los integrantes del proyecto, su dedicación, su preparación, su esfuerzo, la mejora y la calidad.

Espero que este artículo te haya sido de ayuda a la hora de detectar posibles “agujeros” en tu negocio online. No existen caminos fáciles, ni cortos ni milagrosos. Que nadie te engañe: el éxito viene precedido de esfuerzo y la calidad.

Y recuerda, no tires la toalla a las primera de cambio. Pero si tienes que hacerlo, si la situación de tu negocio online es insostenible para tu economía y después de un análisis cuidadoso llegas a la conclusión de que hay que “cerrar la parada”… pues hazlo sin remordimientos, ni vergüenza ni sensación de fracaso.

Todas las experiencias y, especialmente, las menos dulces, nos enriquecen y nos hacen mejorar.

Un cordial saludo y hasta el próximo artículo.

 


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